Una sentencia reciente del Tribunal Superior de Justicia, que crea jurisprudencia fija el tope en 9.080,40€ del Salario Mínimo Interprofesional para no estar obligado a darse de alta, pero no siempre es así, depende de la periodicidad de trabajo. Veámoslo con unos ejemplos:

CASO I: Doy clases puntuales o soy tutor de e-learning o soy cantante y gano menos del SMI. En este caso, siempre y cuando sea esporádico, no hay obligación de cotizar si los ingresos están por debajo de los 9.080€. Sin embargo, hay que tener cuidado cuando es la actividad principal y , por tanto es habitual, aunque no llegue a la citada cantidad, hay que cotizar. Los criterios clave son habitualidad y si la actividad es principal o complementaria.

CASO II: Tengo un negocio pero las ventas son estacionales y no facturo por encima del límite. Hay que cotizar ya que al disponer de un local abierto al público se considera un trabajo habitual.

CASO III: Vendo a puerta fría de comercial, es un trabajo habitual y por tanto hay que darse de alta.

CASO IV: Doy conferencias de vez en cuando y no supero la cantidad de los 9.080€, en este caso como no es habitual su actividad se libra y no tiene que cotizar.

A menudo la gente se hace un lío entre las obligaciones con la Seguridad Social, como es la de cotizar como autónomo y las obligaciones con la Agencia Tributaria, es decir hacer facturas y presentar tus declaraciones.

¿Que pasa si no supero el Salario Mínimo Interprofesional y me piden factura?

La factura siempre hay que darla, con independencia de si hay que darse de alta o no de autónomo. El IVA hay que pagarlo sí o sí. Para ello hay que darse de alta en Hacienda, ( es gratis). En la factura tiene que estar reflejado el 21% de IVA y las retenciones 15% para profesionales, el 21% para el resto. Así mismo en la declaración de la renta hay que tributar por ello y reflejar las retenciones.

Para más información me tenéis a vuestra disposición.

Juan Ismael Delgado. Asesor de Pymes y Emprendedores

Para consultas: info@coworkinghuelva.es